Para ti y nada más.

Cuando me preguntan si pudiera regresar al pasado y ¿Qué cambiaría?
Les contesto que nada, a pesar de los desengaños, las traiciones, los sinsabores y las malas decisiones, porque si no hubiera vivido todo eso, no se habría tejido todo ese camino para que esa personita estuviera hoy conmigo,

Esa personita que me ama, me hace feliz y que es la razón de mi vida.
Te amo hijo, Te amo Santiago de mi corazón.

Anuncios

Aún tengo la ilusión de ser feliz.

De niño pensaba que el amor era fácil, porque veía a mis padres llevarse la mayor parte del tiempo bien y con amor, a veces tenían problemas pero nada que no se solucionará con una sorpresa, un abrazo, una cena romántica o un beso robado.

No sé cuánto me falte por vivir, pero ya se tardó mucho esa persona que me haga ver y sentir que los cuentos de hadas son reales y que el amor si es eterno.

Aún tengo la ilusión de ser feliz, a pesar de las derrotas del pasado y de esos adiós que me hicieron desconfiar.

Aún tengo la ilusión de ser feliz, si ya no contigo, sé que alguien un buen día llegará y se quedará en mi vida.

De lejos

De lejos latirás siempre en el lado que quieras de mi pecho.

De lejos te tendré presente aunque nuestros destinos tomen caminos diferentes.

De lejos me abrazaré a tu voz, para no hundirme en el silencio.

De lejos me quedaré con la duda de saber si en un beso pudimos resolverlo todo.

De lejos mantendré la ilusión de nuestros sueños.

De lejos insistiré que nuestra promesa de amarnos siempre seguirá vigente.

De lejos yo simplemente no pienso olvidarte.

La magia aparece cuando menos lo esperas.

La magia existe aún en días nublados y de lluvia, me toco oírla y estar presente la otra noche.

Aquella noche caminaba cansado rumbo a casa, había sido un día pesado por las incoherencias que tiene el jefe, de repente me sorprendió la lluvia y corriendo me metí al primer lugar que encontré, mientras me sacudía un poco el agua de mi traje, alcé la vista y me di cuenta que estaba en un bar, había poca gente, en miércoles no es un lugar muy común a visitar, mire la hora y la lluvia por el momento no se iba a quitar, así que por qué no, un trago para esperar.

Me senté en la barra del bar y a mi lado estaba un tipo mal encarado, se le notaba que estaba peleado con la vida, de barba y lentes, se bebía su trago despacio, igual que yo con el mío, sin ninguna prisa.

De repente ella apareció, una mujer de cabello castaño y ojos enormes como estrellas de mar, le pedía al barman una toalla para secarse por la lluvia, mientras secaba su cabello se quejaba del trabajo, el tipo de barba la miraba con insistencia, ella parecía no percatarse y llamaba a un taxi, cuando ella salía a la puerta le alcanzó y le dijo:

─ ¿Al menos puedo saber tu nombre?

Ella volteando y a punto de decirle una maldición, lo miro y en segundos sus ojos de estrella parecían brillar, me llamo Marta, mi nombre suena a mar, le dijo.

Yo estaba a punto de comprobar que la magia si existe.

Se sentaron en las primeras sillas que encontraron, pusieron al mismo tiempo su mano sobre la mesa, él acaricio la de ella y sin pensarlo le correspondió, él le dijo:

─ Encantado Marta, bonito nombre con sabor a sal.

─ Así sabe… ─ dijo ella ─

─ Preciosa esta noche que sin playa, llevo el gusto a sal de la marejada sobre la boca.

─ Y las estrellas sobre la arena dibujan tu nombre, saboreando ese toque de sal en tu mirada.

─ Cuando la espesa tiniebla juega con el aliento de bocas que prometen sueños, cristales húmedos de añoradas noches.

─ La luna se intranquiliza por no poder tocar y saborear ese mar, esa arena con sabor a sal, con sabor a ti.

─ La luna baja, se hace espuma sobre la playa, enredada en el vértigo de la noche salada.

─ Y mis manos sobre la arena disfrutan de esa sensación a vértigo, mi mirada te busca en esta noche salada.

─ Manos que miran, luna y arena… tormenta serena.

─ Ojos que sienten, noche y palabras… olas que acarician.

─ La sal de mi nombre y la locura bajo la Luna.

─ Qué bonito se refleja mi nombre en la sal de tu boca.

El brillo de sus almas iluminaba el bar, parecía que había un sol entre sus miradas y yo sólo atinaba a emocionarme de como en un instante dos corazones se tomaban de la mano.

Él tocándose el pecho le dijo a Marta:

─ A cada latido una letra de tu nombre, a cada pestañeo atrapo tu sonrisa, a cada letra tuya saboreo lo que quisiera decir tu boca.

─ Mi boca no dice, mi boca ejecuta latidos de sal, cegueras de sol. ─ Contesto Marta en un segundo ─

─ Tu boca no mata, tu boca me lleva al cielo, tu boca es mi droga con sabor a sal. ─ Le dijo Él ─

─ Bella la sal que deja impronta en tu boca, bello el cielo que te sabe a derrota.

─ Contigo, qué importa si no hay cielo u infierno, contigo es estar fuera de este mundo.

─ Conmigo más allá de la distancia, mucho más allá del olvido, bruma, cielo, infierno y marea, todo junto.

─ Contigo no se necesita describir el mundo, porque tú lo eres todo.

─ No soy un mundo, soy el infinito, encerrado en tus manos, viviendo en la piel de tu memoria

Él por un momento sólo quiso admirar a Marta, le puso dos dedos en su boca mientras le besaba la mano.

─ Tus dedos en mi boca, mi abandono. ─ Marta con respiración agitada le dijo ─

─ Tu espalda en mi boca, mi más grande sueño. ─ Él con un suspiro le contesto ─

─ Tus manos en mis Lunas, tus dedos en mi sueño.

─ Tu mirada en mi éxtasis, mis besos en la línea de tu deseo.

─ Mi boca en tu sangre, mis labios en tu nombre.

─ Mi boca en tus labios de sal, mi deseo en ti.

─ Mis labios en tu boca, mi sudor en tu lengua.

─ Nuestros labios unidos, tú y yo siendo uno dentro de ti.

Marta mordiéndose los labios ahora lo calló a él, con un beso tan apasionado que hasta a mí me erizo la piel.

─ Un beso con sabor a sal, el comienzo de una nueva poesía en tu piel. ─ Él le dijo al oído ─

─ Mi beso ardiendo para cuando estés sediento. ─ Marta temblando le contesto ─

─ Mi beso en tu cuello, para cuando tus manos toquen tu piel.

─ Mi beso en tu piel, para cuando mis manos toquen tu alma.

─ Mi beso en tu sonrisa, para cuando mis dedos toquen tu corazón.

─ Mi beso en tu Sol, para nuestras noches de Luna.

─ Mi beso en tu luna, para nuestros amaneceres llenos de sol.

─ Mi beso en tu nombre, para ser dos.

─ Mi beso en tu hombro, para cuando miremos la luna los dos.

Lo que comenzó sabiendo su nombre desencadeno todo un mar de hermosas sensaciones.

Marta al levantarse de la mesa le dijo: ¿No te asustan las alturas?, Él pagando sus tragos le contesto: Tratándose de alcanzar la magia, no.

─ ¿Te arriesgas?

─ Cuando se trata de alcanzar lo que deseas, vale la pena arriesgarse.

Salieron tomados de la mano sin dejar de mirarse y no sé si se fueron en el taxi que ella pidió.

Él nunca dijo su nombre, con el de ella fue suficiente.

 

Dices que mi voz

Dices que mi voz te atrapa y se repite en tu mente infinidad de veces y que ironía quedarme muda cuando dices que la sueñas.

Dices que mi voz es hermosa, que hasta cuando callo puedes escucharme, no sé qué decir sólo se me escapa la risa, tú dices que nerviosa y yo te lo niego aunque sé perfecto que no me crees.

Dices que mi voz la llevas plantada en la raíz de tu alma, que no quieres ni pensar que pasaría si besaras mi boca, mi boca que dices que es el cofre donde guardo la voz que te tiene loco.

No sé qué pensar aunque he de reconocer que me inquietan tus palabras, tartamudeo y sólo te digo estate quieto.

Dices que mi voz se elevará al cielo cuando te diga te quiero.

Si ya no te busco

Si ya no te busco, no es despedida, porque no te voy a decir adiós si no quiero, sólo me alejo porque no soy en tu presente el indicado.

No soy perfecto, soy un hombre común que vive tanto de sueños como de realidades, cometo errores y uno de ellos está siendo el más caro que estoy pagando, que es tener que borrarte en silencio y sin quererlo de mi futuro.

Te has cansado sin haber tomado mi mano en un amanecer, se te empiezan a borrar todas las promesas que nos hicimos cuando decíamos Te amo, se te van apagando todas las sonrisas, todos los suspiros y tus latidos van dejando de deletrear mi nombre.

Ha pasado poco tiempo y comienzo a ser un desconocido para tus sentimientos y eso que decíamos que amarnos era tan fácil.

En este recién nacido pasado contigo, disfrutaré los momentos que no vivimos, en silencio te daré los besos que nos faltaron, porque aquí no hay dudas ni resentimientos.

Si ya no te busco es porque encontré la puerta de tu olvido, una puerta que aunque no quiera la tengo que abrir e irme.

<<Si ya no te busco, no es orgullo, son las dudas como nubes que ocultan nuestro amor>>

La Mudanza

Sabía que llegaría el día en que te decidieras mudar, que tomaras unas cuantas bolsas y recogieras tu ropa, tu cepillo de dientes, tu desodorante y hasta un par de fotografías, en silencio y con uno que otro suspiro seguías con tu tarea, no sabía que decirte, solo observaba y tú no pretendías preguntarme nada, la decisión estaba tomada, fuiste muy firme y deseabas mudarte.

Al terminar de empacar alzaste la vista, con una pequeña sonrisa y con lágrimas en tus mejillas dijiste:

“Estoy Listo Papá, quiero vivir contigo”

Qué Difícil…

Qué difícil es escribirte y que las letras vuelen sin llegar a su destino,

Qué difícil es aceptar el escudo que deja invisible lo que sientes,

Qué difícil es saber que el final es forzoso cuando nos empeñamos en olvidar,

Qué difícil es llevar el alma rota colgada de tu recuerdo.

Qué difícil es todo lo que me rodea y que un sentimiento sea el culpable,

Qué difícil es recoger todo lo que llevo dentro y guardarlo en un rincón del corazón.

Qué difícil es entender que me tengo que ir, para ya no saber de ti.

En mis sueños y recuerdos

Tener esa extraña sensación de haberlo vivido y a la vez sentir estar atrapado en un recuerdo.

Una escuela, amigos que han compartido un espacio de tiempo en mi vida, risas, llantos, aire frío, un sol que me dio tranquilidad y tú, tú conmigo.

Compartiendo clases, juegos, peleas y travesuras, compartiendo un espacio y no sabiendo el por qué, de repente tu voz desordenando mi sentido del tiempo, en mi cabeza rebotando los recuerdos queriendo saber en cuál de ellos estás, estuviste o quizá estarás, queriendo entender o adivinar.

Hasta que por fin en medio del recreo tomé la valentía de abrazarte y preguntarte:

Yo – ¿Por qué estás aquí?, si yo a ti te conoceré en muchos años.

Tú – Porque formo parte de tus recuerdos y ahora también de tus sueños.

Yo – ¿Acaso esto es un sueño?

Tú – Cariño, desde la primera sonrisa supuse que lo sabrías.

Corriste a seguir jugando con tus amigos, sonreí y corrí tras de ti, disfrutando mi sueño, no queriendo despertar al menos en varias horas más.