Qué importa no dormir bien

Qué importa dormir a la orilla de la cama para que tú te extiendas,
Qué importa amanecer con dolor de espalda por tus patadas en mi espalda,
Si cuando despiertas abrazado de mí, sonriendo dices: “Hola Papá”.

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Detalles

Detalles que convierten un enojo en un beso,

Detalles que hacen un momento eterno e inmenso,

Detalles que hacen magia y desafían la realidad,

Detalles tan precisos que instalan sonrisas,

Detalles tan eficaces que matan dudas y no cobran con recuerdos,

Detalles tan inesperados que se dan con los dedos,

Usted tuvo el detalle de aparecer y quedarse,

Y con ese detalle de su parte, mi vida se da por bien servida.

Hoy cómo aquel día

Hoy como aquel día, te nombro en unas letras,

Hoy como aquel día, te envío unos latidos de mi corazón,

Hoy como aquel día, te canto esa canción que no dejas de escuchar,

Hoy como aquel día, veo pasar los minutos ansioso de tu sonrisa,

Hoy como aquel día, te mando un sentimiento, una mirada y mis manos apretando tu cintura.

Te quiero aquí, con el brillo de tus ojos y tu voz.

Usted y yo

Usted y yo tenemos ese mágico lazo que nos hizo uno nueve meses,

Usted y yo llevamos en el alma ese brillo de nuestra primera mirada,

Usted y yo tuvimos caminos diferentes pero el mismo corazón,

Usted y yo tenemos el derecho a reencontrarnos,

Usted y yo no tenemos una historia, tenemos más allá de la muerte para volver a vivirnos,

Usted y yo nos debemos palabras y sólo dios y el cielo serán testigos.

Gracias Papá

Hace exactamente un mes partió mi Padre pero aquí se quedo su alma conmigo,

fue el primero en felicitarme por mi cumpleaños en un sueño por la madrugada.

Los recuerdos de él no volarán nunca de mi corazón,

Gracias Pa por darme la vida y permitirme llegar a esta edad,

Gracias por todas tus enseñanzas.

Le doy infinitas gracias a Dios por haberme dado esa gran aventura de amor de que TÚ fueras mi Padre.

Una declaración en espera…

Mujer de mis mañanas:

Hola, es el único saludo que por hoy puedo decirte, no me conoces y yo no sé tu nombre.

Todos los días vuelvo a soñar al subir al transporte, te busco como un loco y se llenan mis ojos de desencanto cuando no llego a encontrarte.

Pero hoy estás ahí sentada viéndote al espejo, rociando de perfume tu cuello, untando crema en tus manos, en esas manos que quisiera besar y decirte lo mucho que te he esperado.

Eres lo único que vale la pena en mis mañanas ansiosas de café, cambias mi rutina, le pones color a los viajes tediosos y voz a los múltiples  silencios de la gente.

Quisiera verte diario y te he esperado en la terminal, pero jamás llegas, le dejé al destino encontrarme contigo y él, rebelde en muchas ocasiones te ponía en el mismo viaje, en el mismo espacio con una pequeña distancia entre los dos.

Quisiera saber a quién le brindas tus silencios, a quien le regalas tus sonrisas, saber en qué piensas, en quien sueñas pero sólo observo tu cara de fastidio al revisar tu celular y no encontrar un mensaje esperado.

Quisiera respirar tu olor e imaginar mis días contigo y pedirle al niño, al joven o lo que sea San Valentín que nos flechara sin equivocarse.

Por lo pronto te dejo esta carta en tu sonrisa, quizá un día me atreva a dártela y decirte Hola.

Esta declaración está en lista de espera, de mis sueños sin cumplir.

Atte.

“Quien te besa sin tocarte”

¿Por qué escribo?

¿Por qué escribo?, ni yo mismo sabía que podía hacerlo, hasta hace un año que tome en serio Twitter y empecé a leer, me llamo la atención la habilidad e inspiración al escribir de Renko, Missmetaforas, LicGemido, Ruda y cursi, Sugey, Elegantedama, Menteacida, Edward, Caricia fugaz, Miss2Caras, Lola Mora, DannsVega por mencionar algunos que admiro mucho.

Empecé a escribir como si muchos me leyeran, como dijo alguna vez Topo erudito,  sin pensar en algún estilo o formula, escribo lo que me nace, lo que se me ocurre, no tengo referencia a ningún escritor, simplemente porque no leo libros, el último libro que leí fue uno de Redes en la Universidad.

Hace algunas semanas me comentaron que escribía repetitivo y que utilizaba la misma fórmula, me dejo pensando en que quizá así era, pero caí en la cuenta de que no soy escritor, ni compositor, ni mucho menos poeta, soy un Ingeniero en sistemas que escribe porque le gusta hacerlo, le gusta expresarse con lo que le nace del corazón.

Agradezco a todos los que me leen y les gusta, es un placer y un honor para mí.

Gracias

A veces…

A veces leo lo que mi alma escribe en mi mente,

A veces escribo lo que mi corazón susurra a mi oído,

A veces te miro en tu silencio recurrente,

A veces callo cuando tu ausencia duerme conmigo.

 

A veces quisiera gritar que ya no puedo al mundo,

A veces tu recuerdo aminora la soledad,

A veces sumergido en la nostalgia busco una razón,

A veces sólo a veces.

Un adiós, que nos costo decir adiós….

Como todos los viernes, a las 8 pm inicia la nueva aventura, la adrenalina se viste conmigo para ir a verla, llego a la calle donde vive, con un auto prestado porque el mío una vez más descompuesto, en el estéreo una canción que presagia lo que sucederá esta noche.

“Las cosas por algo suceden tal vez yo no he podido comprender que el amor es un juego de perder y ya no queda más que hacer “

Doy vueltas por tu calle esperando verte salir y correr hacia mi coche y entre risas decirme “arráncate que comienza otra noche clandestina”, tu Madre barriendo la calle como vigilando lo que quizá ya sabe.
Me detengo a unos metros de tu casa miro al balcón y ahí están los dos, él tratando de explicarte no se qué cosa, tu muy seria cruzada de brazos pensando quizá en mi, le queda tan bien ese vestido floreado ese que jamás le había visto.
Entendiendo que esta noche no habrá cita a punto de irme, de repente aparece ya vestida como el día que le conocí jeans y chamarra azul, caminaba hacia mí con su sonrisa con su mirada fija a la mía, sus brazos alrededor de mi cuello, un beso y me dice “vayamos a nuestro nido”

Nuestro nido era un viejo cuarto abandonado en la esquina de su casa, pequeño con un sillón roto pero perfecto para el amor, muchos besos y de repente detrás de la cortina una silueta, sus ojos asustados, se asomo y yo escondido como si con eso fuera a ocultar el engaño, era él, con el rostro desencajado, lagrimas de impotencia corrían por su rostro, no decía nada, solo con la mirada le preguntaba: “porque, si yo te amo”

Ella con esa ironía que le caracteriza le dijo “que te me quedas viendo, vete por unos botes de cerveza y me los traes rapidito”.

Al irse él hacia la casa, ella me abrazo y en un segundo con las miradas enganchadas pasaron volando nuestros mejores momentos, se dio media vuelta y se fue corriendo tras de él, al subir al auto y con desesperación arrancarlo de nueva cuenta la misma canción, el repeat activado y no sabiendo de donde desactivarlo.

“Adiós, me quedo con tu risa, con sueños y cenizas y un pasado que esta noche se rompió, adiós”

Esa noche sin decir nada con la mirada nos dijimos para siempre adiós, ese adiós que nos tardamos algunos años en aceptar.